Tiene una vibra romántica y envolvente que se siente femenina sin ser empalagosa. Su dulzor es luminoso, con un matiz afrutado que le da ese toque “pink” moderno y coqueto, mientras el fondo se vuelve más cremoso y reconfortante a medida que avanza en la piel. No es un dulce pesado, sino más bien delicado y atractivo, de esos que generan cumplidos porque se sienten suaves pero con personalidad. Ideal para quien quiere oler tierna, elegante y con un toque encantador que deja una estela sutil pero memorable.